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Comida para las emociones. Neuroalimentación para que el cerebro se sienta bien. Sandi Krstinic

Es posible comer felicidad, porque la felicidad procede de la alimentación

Comida para las emocionesComida para las emociones nos familiariza con las sustancias que nuestro cerebro necesita para gestionarse a sí mismo del mejor modo posible. La aparición de un determinado sentimiento exige la síntesis de neurotransmisores específicos, para lo cual es imprescindible el consumo de ciertos alimentos. De ahí que en el siglo del cerebro la neuroalimentación sea la mejor alimentación posible para sentirse a gusto, activo, relajado y feliz.
Esta singular obra se distingue en aspectos cruciales de los textos especializados que se basan exclusivamente en hechos probados. Su espíritu innovador y ejemplar abre un nuevo y particular modo de abordar temas de biomedicina y psicología. Su autor, siguiendo un impulso propio y lleno de entusiasmo, vincula hechos, experiencias y sentimientos.
Se trata de un libro innovador e interesante que de principio a fin inspirará en el lector inesperados pensamientos, reacciones y empresas.

“Comida para las emociones. Neuroalimentación para que el cerebro se sienta bien”. Sandi Krstinic. Desclé De Brower, 2013.

La enfermedad de la duda: TOC

 La duda es el pensamiento típico del obsesivo. En verdad, es una exageración del pensamiento general y normal de las personas. En nuestra vida tiene cabida el azar, y por tanto la duda. Pero en el pensamiento normal ésta es operativa y nos sirve para sopesar, valorar, analizar las diferentes opciones y caminos que nos van surgiendo en la vida.

La duda en el obsesivo es paralizante. Son enfermos de la duda. Dar alternativas es lo que hace a la duda sana, sin embargo, en el obsesivo el pensamiento está pervertido y se convierte en un pensamiento circular que no se resuelve nunca.

Pensamiento Circular

El pensamiento circular está formado por cavilaciones, historias que no se resuelven, pervirtiendo la función del pensamiento normal de “preparar a la acción”. El obsesivo pretende resolver los problemas con certidumbre 100%. Esto se transforma en las obsesiones, es decir, pensamientos circulares que no se resuelven nunca y producen ansiedad. El antídoto para combatir la obsesión es el rito.

Los ritos son acciones sucesivas que tienen un fin, reducir esa angustia que se produce. Pero el medio para resolver es circular también. Todos los pasos del rito se hacen minuciosamente y tampoco se resuelven nunca: al cabo del tiempo se repiten otra vez ya que se satisface sólo momentáneamente: es compulsivo.

La persona “capturada” entre el pensamiento circular y la compulsión del rito no necesita ayuda de nadie para que le diga lo absurdo de su conducta: el obsesivo es el que mejor conoce su enfermedad. Su idea es obsesiva: es patológica, el sujeto considera la idea absurda pero no puede salir de ella ni corregirla. Ningún obsesivo está plácido, las ritualizaciones no le arrancan de la realidad provocando una sensación pobre y torturante que le hace padecer un enorme sufrimiento con su obsesión.

Esta particularidad es una de las diferencias entre la Neurosis Obsesiva y los Trastornos de Personalidad Obsesiva, donde no hay tortura por las obsesiones ya que son egosintónicas.

Los temas más comunes de las obsesiones son:

  • Contaminación
  • Daño accidental no debido a contaminación o violencia física
  • Violencia física hacia sí mismo u otros por parte de uno mismo u otros
  • Conducta socialmente inaceptable
  • Sexo
  • Religión
  • Acumulación
  • Orden, simetría, exactitud
  • Muerte
  • Enfermedad o temas somáticos.

TOC

¿Soy un Obsesivo?

Fenómenos similares a las obsesiones y compulsiones son relativamente frecuentes en la población general, por ejemplo, en los pensamientos desagradables que a veces nos asaltan, en las supersticiones (tocar madera, llevar un amuleto, repetirse cierta frase), en los pensamientos utilizados para neutralizar otros pensamientos, en las conductas repetitivas de comprobación, lavado y …orden)…Muchas de las cogniciones intrusas en población general tienen que ver con los siguientes temas: salud personal, experiencias embarazosas o dolorosas, conducta sexual personalmente inaceptable, agresión y daño, amigos o familiares sufriendo un accidente o una enfermedad.

Las manifestaciones obsesivas y compulsivas en la población normal son similares en forma y contenido a las obsesiones y compulsiones observadas en población clínica; las diferencias estriban en que son menos frecuentes, intensas, duraderas, vívidas y molestas, son más manejables y fáciles de rechazar, generan menos resistencia e interfieren menos en la vida. Para poder hablar de TOC, las obsesiones o compulsiones deben causar fuerte malestar, consumir tiempo (más de una hora diaria) o interferir significativamente con la rutina normal de la persona, con su funcionamiento laboral (o académico) o con sus actividades o relaciones sociales acostumbradas.

Algunas actividades como comer, jugar, consumir sustancias o practicar sexo son etiquetadas de compulsivas cuando se llevan a cabo en exceso. Sin embargo, no son auténticas compulsiones porque la persona obtiene placer de las actividades y puede desear resistirse a las mismas sólo a causa de sus consecuencias nocivas.

Obsesión por contar

El Arte de Amargarse la Vida, Paul Watzlawick

“Un hoEl Arte de Amargarse la Vidambre quiere colgar un cuadro. El clavo ya lo tiene, pero le falta un martillo. El vecino tiene uno. Así pues, nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: ¿Qué? ¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó algo distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y el hombre abriga algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; algo se habrá metido en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada alguna herramienta, yo  se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo él también? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo a otro? Tipos como éste le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. Sólo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo. Así nuestro hombre sale precipitado a casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino tenga tiempo de decir «buenos días», nuestro hombre le grita furioso: «¡Quédese usted con su martillo, so penco!»” (Paul Watzlawick).

El nuevo libro de Paul Watzlawick se puede leer medio en broma y medio en serio.

Es posible que el lector encuentre en este libro algo de sí mismo, a saber, su propio estilo de convertir lo cotidiano en insoportable y lo trivial en desmesurado.

Además, aun cuando el autor no lo confiese en ninguna parte, este libro constituye una única y extensa «prescripción sintomática», un doble vínculo terapéutico muy al estilo del denominado «Grupo de Palo Alto». El psicoterapeuta o asistente seguramente sabrán leer entre las líneas de estas páginas maliciosas mucho material que tiene un significado directo para el diálogo terapéutico: metáforas, viñetas, chistes, anécdotas socarronas y otras formas de hablar del «hemisferio derecho», que son infinitamente más eficaces que las interpretaciones solemnes y graves de las actitudes erróneas de los humanos.

 “El Arte de Amargarse la Vida”. Paul Watzlawick. HERDER, 2003.

“La madre buena” en la Neurosis Obsesiva.

LLa madre buenaa familia en los pacientes neuróticos obsesivos es fundamental para poder comprenderlos. Vamos a ver cómo suele ser su estructura, centrándonos sobre todo en las madres de estos pacientes.

 

 

Las madres de los obsesivos son madres excelentes, siendo muy difícil “agredirlas”, y cuando se hace se paga muy caro con la culpa. Estas mujeres generalmente son muy superyoicas, autoexigentes y normativas, empezando por ellas mismas y también por ende con sus hijos. Por ello son madres que limitan mucho, más allá de lo razonable. Son mujeres sobriamente entregadas, sólidas, no dramáticas, con mucha consistencia.

Pero, ¿dónde están los afectos?. Hay una cierta carencia afectiva en estas madres. Las propias normas y deberes ahogan los afectos, aunque quieran a sus hijos. Un niño no percibe el afecto en ellas. Son madres que por ejemplo pueden tocar poco a sus hijos, aunque sí atenderlos escrupulosamente. Se implican todo lo que pueden pero la sensación que irradian es de lejanía. Pero, una mujer tan preocupada por sus hijos y su familia es muy difícil de atacar.

Los padres que se únen a estas mujeres son más afectivos, menos normativos, cumplidores, que aceptan las reglas de la mujer. Puertas afuera llevan el orden social, y puertas adentro lo lleva la mujer. Aún así sigue existiendo una atmósfera consistente. Ambos protegen al hijo a su manera. El resultado es una familia bien trabada, con pocas fisuras, muy organizada.

Pero, ¿qué ocurre con los niños ante esta situación familiar?.

Los niños son hiperguiados o hiperprotegidos. Las normas surgen de una manera precoz. Cuando el niño descubre que hay cosas que pasan que no regula él, ya está maduro para poder acatar las normas y entender que hay normas que le trascienden. La precocidad con que las normas se introyectan, la agresividad que eso produce y la incapacidad de liberar esa agresividad a la madre, provoca unas culpas gigantescas: La absoluta represión de la agresión es patológico.

Los niños entran en el registro de lo real muy pronto, por lo que en el futuro les resultará muy complicado usar la imaginación. Con el tiempo, se convierten en enfermos del control, más allá donde el control no se puede controlar. La angustia provoca la necesidad de controlar una situación que es incontrolable, llevando al sujeto a una “formación reactiva”: en vez de asumirlo, se produce una idea de hipercontrolarlo todo. Pueden confundir “lo probable” con “lo posible” y la duda se convierte en su pensamiento típico, ya que buscan resolver los problemas con una certidumbre del 100%.

Las Siete Reglas de Oro para vivir en Pareja

John Gottman, es un psicólogo estadounidense que se hizo famoso en los 90 por el popularmente conocido Laboratorio del Amor. El profesor emérito de Psicología en la Universidad de Washington, mide allí lo intangible desde hace dos décadas: por su Laboratorio de investigación sobre la Familia, en Seattle, han pasado cientos de parejas a las que entrevista, observa y filma. Con sus investigaciones escribió su famoso libro “Siete reglas de oro para vivir en pareja”.

De acuerdo con la teoría de John Gottman, los matrimonios y las parejas exitosas se diferencian del resto de los mortales por ser parejas emocionalmente inteligentes. Estas parejas de modo intuitivo, o aprendido, sufren airosas aún entre huracanes porque, según Gottman, mantienen fuera de sus discusiones lo que él llama Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis: la crítica, el desprecio, la actitud defensiva y la evasión.

Estas personas tienen sentido del humor, pueden mantener una discusión sin faltarse el respeto, saben apretar pausa en el momento justo para retomar la calma y pensar con lucidez, y son flexibles a la hora de negociar. Para ello, descubrió que las parejas felices aplican, sin saberlo, siete principios a los que llamó “las siete reglas de oro para vivir en pareja” que describimos a continuación:

Primera Regla, “Riñas sin Jinetes” : las parejas emocionalmente inteligentes saben apartar la crítica, el desprecio, la actitud defensiva y la evasión de sus discusiones. Aquí tenéis un ejemplo de cómo no hay que hacer las cosas y como entran en juego los cuatro jinetes en una discusión:

Ella dispara “No sacaste la basura.(crítica) ¿Por qué siempre te olvidas de …todo y no te importa nada?”, (en lugar de “Estoy disgustada porque no sacaste la basura, dijimos que lo haríamos por turnos”). Luego, un par de ojos en blanco o un tono escéptico bastan para pasar de la crítica a la burla, el sarcasmo u otra forma de desprecio: “¿Si te lo anoto, crees que podrás cumplir con la tarea?” Entonces, hace su entrada el tercer jinete que agrava el conflicto: “El problema no soy yo, eres tú con tus reclamos constantes, parece que no registras las veces que llego más tarde por dejar a tu mamá en su casa”. Defensa y ataque aumentan la tensión emocional. Finalmente, uno de los dos, por lo general el hombre que se abruma más rápido que la mujer, opta por la evasión, deja de ofrecer señales de reconocimiento, aparta la vista y la concentra en las noticias de la televisión.

Segunda Regla, “Conoce a tu pareja”: Gottman afirma que debes construir un “Mapa del Amor” de tu pareja: Recuerda eventos importantes de su vida, con qué …prefiere condimentar la ensalada, qué música detesta o cuál es su película preferida. Conoce sus sueños, miedos y objetivos. Sin este mapa, que es dinámico, no podemos conocer a nuestra pareja, y si no la conocemos, ¿cómo podemos amarla de verdad?.

Tercera Regla, “Detalles y Gestos que suman”: Las parejas felices sienten que la persona con la que están es digna de respeto y cariño, y se lo hacen saber en los detalles cotidianos. También es muy importante la expresión del afecto, gestos, palabras actitudes, que dicen, de innumerables formas, “te quiero, eres importante, prioritaria o prioritario para mí”.

Cuarta Regla, “Somos Dos”: “Deja que tu pareja te influya”, dice Gottman. Esta regla tiene que ver con ir compartiendo las decisiones en pareja y compartir el poder, para ello también es esencial diferenciar entre las discusiones importantes y aquellas que son inútiles. Gottman indica que “Cuando más placer se tenga en ceder espacios, más feliz será. Un desbalance de poder es fatal”.

Quinta Regla, “Tú y Yo”: Ninguna pareja puede darse el lujo de descuidar su intimidad y privacidad. Es importante cuidar la intimidad y privacidad, y tener espacios propios en donde se cultive la relación. Lo anterior también se relaciona con ir estableciendo propia autonomía respecto a las familias de origen e ir creando en conjunto su propio sistema de valores, rutinas y espiritualidad.

Sexta Regla, “Optimismo”: No importa qué tan insalvable parezca un problema, siempre hay que hacer lo imposible para solucionarlo juntos. “Mientras quede un resquicio de afecto y de admiración, aún hay esperanza -interviene Gottman-. A veces, un buen recuerdo es suficiente para impedir que la indiferencia deje paso al desprecio y que la relación se vaya a pique definitivamente. Por supuesto, esto no se consigue de un día para otro y requiere un gran esfuerzo reparador”.

Séptima Regla, “Aspiraciones Comunes”: Estar pendiente del otro. Lo importante es compartir la misma visión de la vida. Gottman descubrió que las parejas con una relación sólida se hacen frecuentemente propuestas el uno al otro.

La Depresión. Cómo conocerla y combatirla.

La Depresión. Criterios Diagnósticos.

¿Qué es la depresión?. Mucha gente habla de la depresión para definir un estado de abatimiento, de no tener ganas de hacer nada.. “Estoy deprimido, no me apetece hacer nada hoy…”. Pero para hablar realmente de depresión debemos tener en consideración una serie de criterios.
La depresión se engloba dentro de los Trastornos del Estado de Ánimo, y es una de las enfermedades más comunes en Terapia.
Al hablar de depresión, tenemos que distinguir entre el episodio depresivo, y los trastornos. El episodio depresivo tiene una duración más breve (de al menos dos semanas). Entre los trastornos, existen el T. Depresivo Mayor, el T. Distímico, y Las Depresiones Atípicas (o T. Depresivo no especificado).
¿Cómo detectar si estamos sufriendo un episodio depresivo?: Cuando nos encontramos en un estado de ánimo depresivo (desagradable, con predominio de la sensación de malestar) o anhedonia (incapacidad para experimentar placer, pérdida de interés o satisfacción en la mayoría de las actividades) durante al menos dos semanas. Además, cuatro o más de los siguientes síntomas:
• Cambios importantes en el apetito y el peso.
• Insomnio o hipersomnia.
• Agitación o enlentecimiento psicomotor.
• Fatiga o pérdida de energía.
• Sentimientos de inutilidad o culpa inadecuados.
• Disminución de la capacidad para pensar o concentrarse; indecisión.
• Pensamientos recurrentes de muerte o de suicidio.
Es esencial que estos síntomas supongan un deterioro de las áreas importantes en la actividad, y que no sean provocados por una sustancia o enfermedad médica.

Existen diferentes factores que pueden ser la causa del temperamento depresivo y la depresión:
o Factores Genéticos.
o Factores Fisiopatológicos.
o Factores Psíquicos.
o Factores socioculturales.
El Trastorno Depresivo Mayor se diagnostica cuando se han sufrido varios episodios depresivos que cumplen las características anteriormente descritas. Sin embargo, ¿qué es la Distimia?
La Distimia es un trastorno del estado de ánimo que cumple estos criterios:

A) Estado de ánimo crónicamente depresivo la mayor parte del día de la mayoría de los días, manifestado por el sujeto u observado por los demás, durante al menos 2 años.
B) Presencia, mientras está deprimido, de dos (o más) de los siguientes síntomas:
1. pérdida o aumento de apetito
2. insomnio o hipersomnia
3. falta de energía o fatiga
4. baja autoestima
5. dificultades para concentrarse o para tomar decisiones
6. sentimientos de desesperanza
C) Durante el período de 2 años (1 año en niños y adolescentes) de la alteración, el sujeto no ha estado sin síntomas de los dos primeros criterios.
D) No ha habido ningún episodio depresivo mayor durante los primeros 2 años de la alteración (1 año para niños y adolescentes); por ejemplo, la alteración no se explica mejor por la presencia de un trastorno depresivo mayor crónico o un trastorno depresivo mayor, en remisión parcial.
E) Los síntomas no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o a enfermedad médica (p. ej., hipotiroidismo).
F) Los síntomas causan un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
Muchas personas permanecen a lo largo de su vida en un estado de ánimo distímico, por lo que llega un momento en que lo consideran su estado de ánimo normal. De vez en cuando, estas personas caen en una depresión. Cuando se recuperan, vuelven a su estado distímico anterior, pero nunca a un estado de ánimo sano y recuperado. Estas personas necesitan ayuda psicoterapéutica para volver a disfrutar de la vida de una manera sana y salir de este círculo depresivo maldito.

Etiología de la Depresión
¿Es la depresión la “gripe” de los trastornos mentales? Los trastornos del estado de ánimo son los más comunes después del abuso de sustancias y los trastornos de ansiedad, y de ellos, el 90% son trastornos depresivos. Las investigaciones señalan que alrededor de un 10%-15% de la población adulta ha sufrido un trastorno depresivo mayor en el transcurso de su vida.
¿Se deprimen más las mujeres que los hombres? Las cifras de prevalencia del trastorno depresivo mayor y del distímico son prácticamente el doble en las mujeres que en los hombres. Esta diferencia sexual pudiera ser un indicio de la existencia de factores genéticos, o bien reflejar la existencia de tempranas diferencias educativas entre los niños y las niñas.
Por ejemplo, ante un suceso estresante, las mujeres tienden más a “rumiar” y hacerse preguntas sobre la causa de su estado, intensificando así su tristeza, mientras que los hombres tienden más a dedicarse a actividades que les distraigan y les hagan olvidar su tristeza.
¿Es la depresión un trastorno para personas mayores? Aunque el Trastorno Depresivo Mayor puede aparecer en cualquier edad, contrariamente a lo que se piensa, el riesgo más elevado de padecerlo se observa en los jóvenes adultos (25-44 años) …y, a partir de esta edad, el riesgo disminuye tanto en mujeres como en hombres. De hecho, la edad media de inicio del trastorno es de 35 años, y los datos epidemiológicos sugieren que esta edad está disminuyendo en los últimos años.
¿Es deprimente estar casado? Parece que no. Tanto en el Trastorno Depresivo Mayor como en el Distímico y los Bipolares, se observa la existencia de mayores tasas en solteros y divorciados que en casados.
¿La ciudad deprime? Las tasas de trastornos depresivos y distímicos son casi el doble en medios urbanos que en rurales, pero no parece haber diferencia respecto a los trastornos bipolares.

Algunos consejos para combatir la depresión
La dieta que llevemos puede ser un elemento clave para combatir la depresión o la ansiedad. Por ejemplo, es recomendable tomar alimentos ricos en Triptófano.
El Triptófano es un aminoácido necesario para el ser humano y sólo se obtiene a través de los alimentos. Prueba a añadir o enriquecer a tu dieta alimentos como los plátanos, huevos, leche, cereales integrales, avena, cacahuetes, garbanzos, calabaza o chocolate.
Además, el Triptófano te ayudará a regular el sueño y controlar mejor el estrés.
Una buena terapia sana y natural para aliviar la depresión es la luz. Sal a la calle y toma el Sol durante al menos una hora todos los días (por ejemplo, en un parque) y te sentirás mucho mejor.
Los fumadores tienen peor pronóstico para salir de la depresión, además de tener una mayor probabilidad de caer en esta enfermedad. Por lo que si eres fumador y tu temperamento es depresivo, o estas empezando a sufrir los síntomas de un episodio depresivo, considera la opción de dejar de fumar. Con ayuda médica y terapéutica es posible.
¿Es aconsejable la medicación contra la depresión?. Está demostrado que los antidepresivos son muy efectivos contra la depresión. Si bien remiten de una manera rápida y eficaz toda la sintomatología, suelen ser medicaciones muy prolongadas en el tiempo (ya hablamos de 6 meses como mínimo) y un posterior abandono del medicamento también lento y progresivo. Siempre es aconsejable acompañar la medicación con la terapia ya que muchas veces si no se libera el paciente de sus conflictos internos, la depresión puede volver a resurgir con el tiempo. Sin embargo, no todas las personas pueden permitirse una terapia, por lo que los profesionales de la salud mental están obligados a ayudar en la mejoría del paciente recetando medicación si esta es la única vía posible que tiene para mejorar.

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